RECOMENDACIÓN DE FERTILIZACIÓN

Agrilab Laboratorios SAS ofrece un sistema novedoso de recomendaciones de fertilización a sus clientes. Teniendo en cuenta la vasta experiencia en este campo fue posible desarrollar un sistema único en la Región Andina.
El sistema se llama SINAPS: SISTEMA INTEGRAL DE NUTRICION ADECUADA DE PLANTAS Y SUELOS. Este sistema calcula y compara la necesidad nutricional de toda la planta con los nutrientes disponibles en el suelo, sometiendo esta información a unos estándares adaptados a suelos tropicales, basados en un banco de datos propio de Agrilab Laboratorios SAS. Este banco de datos de más de 200.000 análisis de suelo y material vegetal probablemente es el más grande de Colombia y de toda la Región Andina, cubre una gran variedad de cultivos y de suelos de todos los pisos térmicos de Colombia.
Es necesario alejarse de la práctica de fertilizar solo al cultivo sin tener en cuenta las exigencias y reservas del suelo y llegar a una fertilización mucho más acertada. El beneficio que ofrece la aplicación de SINAPS permite unos rendimientos más altos y al mismo tiempo una producción más económica, aumenta la fertilidad del suelo a mediano y largo plazo y evita problemas nutricionales mucho antes de que ocurran.
El valor monetario de los nutrientes de un suelo bien mantenido fácilmente puede llegar a varios millones de pesos por hectárea. Igualmente una deficiencia de nutrientes puede costar la misma cantidad de dinero.
Con un análisis y una recomendación adecuada se puede fertilizar con precisión y se evita gastar dinero con medidas que no son adecuadas. Agrilab Laboratorios SAS se compromete con el concepto de mantener o de elevar la fertilidad de los suelos a largo plazo mediante métodos científicos modernos y precisos adaptados a la realidad colombiana.
La recomendación de fertilización que arroja SINAPS consta de tres partes, cada una con su respectiva descripción:

EJEMPLO.

GENERALIDADES:

FERTILIDAD POTENCIAL Y ACTUAL:

El concepto de la fertilidad potencial se basa sobre todo en una textura favorable del suelo con un contenido aceptable de materia orgánica. La textura no se puede cambiar mediante la fertilización y el contenido de materia orgánica solo mediante un manejo especial durante muchos años. Estos son los criterios que determinan la estructura del suelo, la capacidad de agua y la capacidad de intercambio de cationes del suelo. En general un suelo con una cantidad de 40% de limo, 30% de arena y 30% de arcilla con un contenido alto de materia orgánica (CO>7%) recibe una calificación alta, mientras un suelo con un contenido alto de arena o arcilla (>50%) y con poca materia orgánica (CO<3%) recibe una calificación baja, tomando en cuenta las exigencias del cultivo. El concepto de la fertilidad actual se basa en la saturación del suelo con nutrientes y el equilibrio entre ellos. También se toma en consideración el pH porque influye en la disponibilidad de los nutrientes. Estos factores pueden ser mejorados con una fertilización adecuada.
En general la fertilidad potencial recibe una calificación más alta que la fertilidad actual y se procura aumentar la fertilidad actual a la misma categoría mediante la fertilización adecuada para que el cultivo se desarrolle en condiciones óptimas. Sin embargo a veces la fertilidad actual es más alta que la potencial. Esto significa que la fertilidad del suelo depende en gran medida de la fertilización y no de las condiciones naturales. Hay que tener mucho cuidado con el manejo del suelo, empleando dosis fraccionadas de fertilizantes a lo largo del período vegetativo.

FUENTES
Todos los elementos son necesarios para mantener una buena producción sin que falte ninguno. Pueden ser de fuentes diferentes, según su disponibilidad y su costo. En general se recomienda fertilizantes de fuentes simples y materiales químicos con una reacción conocida en el suelo. No se recomienda el uso de fertilizantes compuestos físicamente porque el origen químico de sus elementos no está declarado, su reacción en el suelo es desconocida y generalmente su costo por cantidad de nutrientes es mayor.
En esta recomendación se distingue entre fertilizantes de reacción alcalina como urea y DAP y fertilizantes de reacción ácida como sulfato de amonio y MAP.
Se toma en cuenta la susceptibilidad de algunos cultivos al cloro y en la mayoría de los casos se recomienda una mezcla de cloruro y sulfato de potasio. Generalmente el cloro solo se convierte en problema en cultivos intensivos bajo riego o de invernadero. Como fuente de potasio y magnesio se puede utilizar también sales compuestos de estos elementos. En este caso puede fertilizar la suma de la cantidad recomendada de cloruro y sulfato de potasio más la cantidad de sulfato de magnesio.
También se puede utilizar materiales compuestos de cal y/o yeso con fósforo. Se puede emplear la misma cantidad recomendada como yeso agrícola y disminuir considerablemente las otras fuentes de fósforo.

MEDIDAS DE MEJORAMIENTO

Algunos suelos muestran valores de pH muy bajos y contenidos de aluminio altos que pueden ser tóxicos para muchos cultivos. Estas condiciones no solo se encuentran en el piso térmico cálido, sino también en los pisos térmicos frío y templado.
En el caso de ser necesario se recomienda aplicaciones de cal dolomita y de yeso agrícola de mina. Se aplican una sola vez con esta dosis y cada siguiente año con una dosis menor. Si es posible se los aplica antes de la siembra. Después de este tratamiento hay que esperar aproximadamente 3 semanas antes de empezar la fertilización mineral. Las cifras exactas se mencionan en el cuadro de arriba.
Las cantidades de los nutrientes recomendados (calcio, magnesio y azufre) exceden las cantidades requeridas por el cultivo por un margen amplio y deben entenderse como medidas para mejorar las aptitudes físicas (mejorar la estabilidad de los agregados) y químicas (corrección del pH, contrarrestar los efectos tóxicos del aluminio) del suelo. Las cantidades recomendadas son altas la primera vez que se aplican (sobre todo en suelos ácidos) y pueden disminuir en las siembras o años siguientes. Se recomienda hacer otro análisis de suelo después de un año de haber aplicado estas medidas.

MATERIA ORGÁNICA

Las recomendaciones de materia orgánica solo contemplan una parte de su posible contenido de nutrientes dado a la heterogeneidad de estos materiales. Se recomienda cantidades relativamente bajas y sólo para mejorar las capacidades físicas del suelo. Sin embargo se puede sembrar exclusivamente fertilizando con abonos orgánicos y se los recomienda para cultivos especiales o explotaciones pequeñas con un análisis previo de los materiales. Para los demás casos es más conveniente manejar el suelo adecuadamente para proteger el contenido de materia orgánica mediante técnicas conocidas como abono verde, mulch etc.

RENDIMIENTO ESPERADO

El rendimiento esperado es el rendimiento que Ud. puede esperar de su cultivo (con la variedad específica) en su finca bajo condiciones climáticas normales, con la fertilización recomendada, sin tomar en cuenta posibles pérdidas por plagas y enfermedades.
La recomendación se basa en el concepto de que hay que reemplazar los nutrientes que se extraen del suelo con la cosecha. Esta cantidad se disminuye por la cantidad de reservas de nutrientes que tiene el suelo, tomando en cuenta su disponibilidad para el cultivo.
La recomendación destina una parte de la fertilización para el crecimiento del material vegetal que permanece en la finca y que se incorpora al suelo (tallos, hojas, raíces). Esto se considera como una medida para mantener o aumentar la cantidad de materia orgánica del suelo y para mantener o aumentar su fertilidad.

GRÁFICA DE LOS NIVELES DE NUTRIENTES

Los niveles de los nutrientes analizados se presentan en las gráficas anteriores y se comparan con unos niveles estándar, propios de cada cultivo. Se puede visualizar las deficiencias o excesos de los nutrientes en tres situaciones diferentes: actual, después de la fertilización recomendada y después de la cosecha. Las gráficas permiten determinar el efecto de la fertilización y su contribución para mejorar la fertilidad actual a mediano y largo plazo. Se puede estimar las exigencias futuras o reservas del suelo observando la diferencia entre las columnas en los diferentes cuadros.
El nitrógeno está ligado estrechamente a la vida microbiana del suelo. Para fines de esta recomendación se relaciona el nitrógeno con el contenido de materia orgánica del suelo. Se destina una parte de la dosis de nitrógeno al crecimiento del material vegetal que permanece en la finca después de la cosecha con el fin de aumentar la cantidad de materia orgánica del suelo, que a su vez contiene entonces el nitrógeno en forma orgánica.
Las gráficas muestran valores de nutrientes absolutos que se determinan mediante el análisis convencional del suelo. Sin embargo la planta se alimenta de la fracción de los nutrientes que se encuentran disponibles en forma asimilable en la solución del suelo. Esta parte es más pequeña que la cantidad total de los nutrientes y depende mucho de la humedad del suelo, el pH, la presencia de quelatos naturales (ácidos húmicos etc.), la vida microbiana y la demanda del cultivo. Sin embargo las gráficas en su forma actual dan una idea de lo que hay que hacer en términos de fertilización en los próximas ciclos o años y cuáles son los niveles críticos de los nutrientes.
La última columna representa el nivel de acidez (Al3+ y H+) del suelo comparándolo con la cantidad total de los cationes. Se considera que un porcentaje más alto que 40 puede ser tóxico para el cultivo. Las enmiendas recomendadas de cal y yeso sirven para bajar estos niveles a rangos tolerables.

PONDERACIÓN DE LA DOSIS

Si el suelo tiene deficiencias de algún elemento se contempla un aumento de la dosis por un factor variable que depende del grado de la deficiencia que presenta el suelo. Esto le permite al suelo regenerar sus reservas.
En este caso se procura llevar las cantidades de los nutrientes a niveles aceptables dentro del mismo período vegetativo, sobre todo respeto a los nutrientes de mayor demanda (N, P, K, Ca y Mg). Se aplica una dosis para atender las deficiencias y otra mucho más baja durante los próximos ciclos o años. Para los elementos Fe, Mn, Cu, Zn y B se opta por una dosis media, es decir que el cultivo va a necesitar una dosis similar durante los próximos ciclos o años.
Después de tres o cuatro ciclos (cultivo de ciclo corto) o dos o tres años (cultivo permanente) se recomienda hacer otro análisis de suelo para ver si los contenidos de nutrientes volvieron a niveles normales.